Ciencia y Tecnología
Observatorio chino de Atacama en Chile: sospecha de uso militar, no científico
El proyecto podría tener consecuencias de gran alcance para la seguridad, la posición diplomática y, lo que es más importante, la soberanía de Chile.
![Un hombre mira al cielo en el Observatorio Europeo Austral, situado en el cerro Paranal, en la provincia de Antofagasta (Chile), en el desierto de Atacama. [Rodrigo Arangua/AFP]](/gc4/images/2025/03/12/49510-chile2-600_384.webp)
Por Alicia Gutiérrez |
SANTIAGO -- La iniciativa China de construir un complejo de observación espacial en el desierto chileno de Atacama puede estar más relacionado con una estrategia militar más amplia que con su declarado propósito científico.
Esta preocupación se hizo evidente en un informe de la agencia de inteligencia independiente británica Grey Dynamics, publicado el 1° de enero, y en un artículo de la revista Newsweek en diciembre.
Ambas fuentes advierten sobre los riesgos de la creciente presencia de China en lugares estratégicos del mundo como parte de su agenda militar.
Al mismo tiempo, analistas y académicos advierten que el proyecto podría tener consecuencias significativas para la seguridad, la diplomacia y la soberanía de Chile.
![Christian Moni Bidin (izquierda), director del Parque Astronómico de Ventarrones, y el Dr. Zhenyu Wu, astrónomo chino y representante del proyecto, en la ceremonia del pasado mes de mayo que marcó el inicio de los trabajos de pavimentación y construcción de plataformas para un campamento y un complejo de telescopios, situado 90 km al sureste de Antofagasta. [Universidad Católica del Norte (UCN)]](/gc4/images/2025/03/12/49509-christian_moni-600_384.webp)
El Parque Astronómico de Ventarrones es un complejo de 25 km cuadrados situado estratégicamente en el desierto de Atacama, a unos 90 km de Antofagasta, cerca de los cerros Paranal y Armazones, a una altitud de 2.800 metros sobre el nivel del mar.
Negociaciones "largas y difíciles"
Las autoridades elaboraron el proyecto en noviembre de 2016 durante la visita del presidente chino Xi Jinping a Chile.
Está previsto que se inaugure en 2026.
Llegar a un acuerdo requirió ocho años de conversaciones "largas y difíciles" e incluso "algo extrañas", según Christian Moni Bidin, director del Parque Astronómico de Ventarrones de la Universidad Católica del Norte (UCN), citado por Newsweek.
Atribuyó el retraso principalmente a las restricciones que China intentó imponer sobre el terreno.
"Es razonable que los chinos dijeran: 'Bueno, yo lo construí. Es mío; yo decido'. Pero al gobierno no puedo decirle: 'Este espacio es chino y no puedo entrar'", dijo Bidin.
En enero de 2023, los funcionarios firmaron finalmente el acuerdo de colaboración entre la UCN y los Observatorios Astronómicos Nacionales de China (NAOC), que forman parte de la Academia de Ciencias de China.
China ha gastado unos 80 millones de dólares en la construcción y equipamiento del sitio, que incluirá unos 100 telescopios.
La constructora es China Construction Engineering Corporation Chile SpA, una filial de China State Engineering Construction, una empresa activa en la construcción militar, como señaló Newsweek.
Estrategia militar, no ciencia
Aunque Santiago y Pekín acordaron el proyecto hace casi nueve años y es importante para Chile como centro mundial de la astronomía, los detalles son imprecisos.
El sitio web de la NAOC china contiene solo un artículo de 2016 sobre el tema, que describe la visita de Xi a Santiago y la firma de un memorando de entendimiento para una "base de observación".
El secretismo que rodea al proyecto suscita serias preocupaciones, dijo Jorge Sanz, analista internacional y académico de la Universidad del Desarrollo de Santiago.
“Aunque este proyecto partió durante el gobierno de Michell Bachelet... parece que de ahí en adelante no se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo, porque este proyecto en particular no tiene mucha difusión en Chile y eso debiese ser un problema”, declaró Sanz.
En entrevista con Entorno, Sanz describió la iniciativa como “un problema de seguridad, un problema científico, un problema militar, político, diplomático y lo más importante, un problema de soberanía para Chile”.
Este observatorio no debe verse de forma aislada, sino como parte de una estrategia global más amplia de China, dijo Sanz, experto en ciencias militares.
Lo relacionó con la visión geopolítica a largo plazo del Partido Comunista Chino, que aspira a dominar el mundo para 2049, año del centenario de su victoria en la guerra civil china.
“Hay que empezar a conectarlo con el diseño estratégico de China para alcanzar sus objetivos políticos para el año 49, que son convertirse en la primera potencia espacial. Por lo tanto, el instalarse aquí nos incorpora en un diseño estratégico, en el que a lo mejor nosotros ni siquiera queremos estar”, advirtió.
Militarización del espacio
Subrayó la necesidad de una evaluación crítica y exhaustiva del proyecto, que, como muchos otros, entra dentro de la iniciativa de la Franja y la Ruta de China. Chile, un socio cultural y comercial clave para Pekín en Sudamérica, desempeña un papel estratégico cada vez mayor en esta expansión.
"No es solo un caso de cooperación científica", advirtió Sanz. "Por las características del resto de las conexiones que tiene China en América Latina, va a tener un uso militar”.
Señaló el creciente interés de Pekín en la militarización del espacio, citando el libro blanco de defensa de China de 2015, que define explícitamente el espacio como un dominio militar.
“Es parte de sus intereses militares y todas estas instalaciones (observatorios) tienen que ver con el Ejército Popular de Liberación (PLA). Ocurre lo mismo con el control de los puertos, tienen una connotación militar disfrazada de economía y ciencia”, concluyó Sanz.
En Newsweek, Liza Tobin, exdirectora para China del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, hace una valoración similar.
"Lo que estamos viendo en Chile es una estrategia china de manual. Establecer instalaciones científicas aparentemente benignas que pueden servir para múltiples fines estratégicos. Estos observatorios no solo rastrean estrellas, sino que pueden monitorear satélites, recopilar inteligencia y apoyar operaciones militares espaciales", dijo.
Pekín oculta deliberadamente las funciones militares de estas instalaciones bajo el disfraz de cooperación científica internacional, dijo Tobin, ahora directora senior del Proyecto de Estudios Competitivos Especiales.
Incluso los socios de investigación de China a menudo desconocen el verdadero alcance de estas actividades, añadió.
Construcción de una red de vigilancia mundial
"El observatorio marcará el quinto nodo en el extranjero de la red global de vigilancia de China orientada al espacio, diseñada para 'examinar por completo' los cielos de todo el hemisferio sur y norte cada media hora, en consonancia con las 'necesidades estratégicas nacionales' de China", según Grey Dynamics.
"Este observatorio representa uno de los esfuerzos más recientes de China para establecerse como superpotencia espacial", señaló Grey Dynamics en su informe.
En este sentido, las futuras operaciones del complejo astronómico de Ventarrones podrían poner en peligro no solo la seguridad de Chile, sino la de toda la región, dijo Sanz.
Los términos que China buscó para la construcción de este observatorio en Chile reflejan los de la Estación Espacial Lejana construida al otro lado de la frontera, en la provincia de Neuquén, Patagonia, en Argentina.
Esta instalación en Argentina ha suscitado un debate sobre la falta de transparencia en su proceso de adjudicación y sus operaciones secretas.
“Si yo les digo a las personas que nos va a pasar lo mismo que pasó en Neuquén, que hay un espacio chino donde nadie puede entrar, me van a decir que eso pasa en Argentina pero no va a pasar en Chile", explicó Sanz .
La investigación de Newsweek pone de relieve las restricciones impuestas por China y alimenta la creciente preocupación sobre los verdaderos objetivos del proyecto en suelo chileno.
"En la mayoría de las cooperaciones espaciales en Chile, que son construidas y pagadas por observatorios o gobiernos extranjeros, el socio local obtiene el 10 por ciento del tiempo de observación. Pero la universidad (chilena) dijo que solo obtendría dos noches al mes en Ventarrones", de acuerdo con Newsweek.
Los chilenos podrían beneficiarse aún de menos noches de acceso si los científicos chinos participan en "importantes proyectos científicos de la NAOC".
Los chinos serán los dueños de todos los edificios, la infraestructura, los telescopios, los sensores, la carretera principal de acceso al emplazamiento y todos los datos recogidos, según informaron fuentes de inteligencia a Newsweek.