Economía
El candidato presidencial boliviano promete cancelar los acuerdos sobre litio con Rusia y China
El candidato presidencial Jorge Quiroga tiene la intención de cancelar acuerdos multimillonarios relacionados con el litio con ambos países, prometiendo un cambio radical en las alianzas globales de la nación si resulta elegido.
![El expresidente boliviano y candidato presidencial de la coalición "Alianza Libre", Jorge "Tuto" Quiroga Ramírez, saluda tras votar en un centro electoral situado en la escuela Santa Rosa durante las elecciones presidenciales en La Paz el 17 de agosto. [Aizar Raldes/AFP]](/gc4/images/2025/08/26/51706-bol-600_384.webp)
Por AFP |
El candidato presidencial derechista boliviano Jorge Quiroga prometió el 25 de agosto que, si resultaba elegido, anularía los acuerdos de miles de millones de dólares para la extracción de litio firmados por el gobierno saliente con Rusia y China.
"No reconocemos los contratos de (el presidente saliente Luis) Arce... Detengámoslos, no serán aprobados", declaró Quiroga a en una entrevista con AFP. El candidato, educado en Estados Unidos, ha prometido una gran reorganización de las alianzas de Bolivia si es elegido presidente en octubre.
Quiroga quedó en segundo lugar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 17 de agosto en Bolivia, con un 26,7 % de los votos, por detrás del senador de centro-derecha Rodrigo Paz, que obtuvo un 32 %.
El Movimiento al Socialismo (MAS), en el poder desde 2006, sufrió una derrota histórica: los votantes castigaron al partido fundado por el emblemático expresidente Evo Morales por la profunda crisis económica.
Quiroga y Paz se enfrentarán ahora en una segunda vuelta por la presidencia el 19 de octubre.
El destino de los yacimientos de litio de Bolivia, que se encuentran entre los más importantes del mundo de este metal utilizado en las baterías de los teléfonos inteligentes y los vehículos eléctricos, es un tema candente en la campaña.
El llamado Triángulo del Litio, que abarca partes de Bolivia, Chile y Argentina, alberga el 60 % de las reservas mundiales de litio, según el Servicio Geológico de los Estados Unidos.
Pero en el caso de Bolivia, casi todo sigue atrapado bajo tierra, a una altitud de 3 600 metros (12 000 pies) en el vasto salar de Uyuni, una de las principales atracciones turísticas del país.
El Gobierno de Arce firmó en 2023 y 2024 acuerdos con la empresa rusa Uranium One y la china CBC, subsidiaria del fabricante de baterías CATL, para extraer litio del salar.
Con un valor combinado de 2 000 millones de dólares, los acuerdos tenían como objetivo ayudar a Bolivia a ponerse al día en la carrera por la extracción del mineral.
Pero fueron bloqueados en el Congreso por las luchas internas en el partido gobernante.
Mientras tanto, los grupos indígenas acudieron a los tribunales para conseguir su anulación por motivos medioambientales.
Quiroga afirmó que Uranium One y CATL fueron seleccionadas "a espaldas" de las autoridades locales y dijo que propondría una nueva ley sobre yacimientos minerales que impidiera el "favoritismo".
De gas a litio
Bolivia disfrutó de más de una década de fuerte crecimiento bajo el mandato de Morales (2006-2019), quien nacionalizó el sector del gas e invirtió los ingresos obtenidos en programas de lucha contra la pobreza.
Pero la falta de inversión en exploración provocó una caída vertiginosa de los ingresos por gas, lo que erosionó las reservas de divisas del gobierno y provocó una grave escasez de combustible importado, dólares ampliamente utilizados y otros productos básicos.
La inflación subió hasta el 24,8 % interanual en julio, su nivel más alto desde al menos 2008, lo que provocó que los votantes abandonaran en masa a la izquierda.
Quiroga, quien ocupó brevemente la presidencia a principios de la década de 2000, ha prometido una reforma radical del modelo económico estatista de Bolivia si resulta elegido, lo que incluye recortes drásticos en el gasto público.
Su rival Paz, que ha hecho campaña como un candidato moderado, descartó el 25 de agosto la adopción de medidas de austeridad estrictas para rescatar al país del borde de la quiebra.
"Habrá un proceso de estabilización, no lo llamamos ajuste", declaró el senador de 57 años a AFP.
No obstante, reveló que recortaría 1 200 millones de dólares en subsidios anuales para combustible, lo que supone un importante gasto para las arcas públicas, y ahorraría otros 1 300 millones de dólares en "gastos superfluos" sin especificar.
Paz añadió que crearía incentivos fiscales para que los bolivianos depositaran en bancos los dólares que tenían escondidos bajo el colchón, pero que inicialmente no solicitaría un rescate internacional, como proponía Quiroga.
"La gente entiende que primero tenemos que poner nuestra casa en orden", explicó Paz, cuyo padre, Jaime Paz Zamora, dirigió Bolivia entre 1989 y 1993.