Salud
Terapia con delfines en el Amazonas: Ayuda a las personas con discapacidad en Brasil
Entre los pacientes hay jóvenes autistas, con parálisis cerebral o síndrome de Down, o que han perdido algún miembro.
![El fisioterapeuta Igor Simões Andrade y un grupo de jóvenes con discapacidad nadan con delfines rosados en el río Negro, en Iranduba, estado de Amazonas (Brasil). [Michael Dantas/AFP]](/gc4/images/2025/04/01/49826-dolphin2-600_384.webp)
Por AFP |
IRANDUBA, Brasil -- Flotando en el río Negro en la Amazonia brasileña, Luiz Felipe, que tiene síndrome de Down, sonríe mientras abraza a un delfín rosado durante una sesión especial de terapia.
Luiz Felipe, de 27 años, es uno de los varios pacientes con discapacidad que viajaron desde la cercana ciudad de Manaos para participar en las sesiones de terapia alternativa, que han ayudado a unas 400 personas en las dos últimas décadas.
Entre los pacientes hay jóvenes autistas, con parálisis cerebral o síndrome de Down, y otros que han perdido algún miembro.
El fisioterapeuta Igor Simões Andrade, de 49 años, afirma que aunque su terapia especial con animales es "la primera en el mundo", no sustituye a los tratamientos convencionales.
![El fisioterapeuta Igor Simões Andrade interactúa con un delfín rosado de río en el Río Negro, Iranduba, en el estado de Amazonas, Brasil. Andrade fundó en 2016 el programa "Bototerapia", que ofrece sesiones de natación terapéutica con delfines en estado natural para personas con discapacidades físicas y mentales. [Michael Dantas/AFP]](/gc4/images/2025/04/01/49825-dolphin1-600_384.webp)
Sin embargo, "les trae ánimo, contacto con la naturaleza y una fuerza que no encuentran en ambientes hospitalarios".
Las sesiones son gratuitas gracias al apoyo de patrocinadores.
"Bototerapia"
Hannah Fernandes, neuropedagoga que trabaja con niños, afirma que esta terapia única también tiene "beneficios sociales", ya que los jóvenes entran en contacto con personas y situaciones ajenas a su vida cotidiana.
Antes de entrar en el agua, Luiz Felipe y dos jóvenes que participan en la sesión hacen ejercicios de respiración y yoga para relajarse antes de tomar contacto con los delfines.
Fernándes cuenta que la primera vez que Luis Felipe asistió a una de las sesiones "no se había animado" a entrar en el agua. Hoy se siente lleno de confianza en sí mismo.
Los delfines rosados de río, conocidos como "boto", se acercan al grupo por curiosidad, nadan entre sus piernas y y salen a flote entre ellos, ávidos de atención humana.
Las sesiones de "bototerapia" han sido aprobadas por el órgano público de control ambiental (Ibama).
Simões explica que la terapia ayuda a sus pacientes con "el equilibrio, el fortalecimiento de la columna vertebral y la psicomotricidad".
"Aquí no tratamos patologías sino seres humanos", destaca.