Economía
Los analistas comparan la respuesta de Arce a la escasez de combustible con las "medidas pandemia".
El presidente boliviano admitió la incapacidad del gobierno para satisfacer la demanda de combustible y anunció 10 medidas para hacer frente a la escasez. Sin embargo, ninguna de ellas ataca la raíz del problema, según los líderes de diversos sectores.
![Una mujer golpea cacerolas durante una manifestación en La Paz, en protesta por la escasez de combustible y la crisis del dólar. [Aizar Raldes/AFP]](/gc4/images/2025/03/19/49632-bolivia1-600_384.webp)
Por Aurora Lane |
LA PAZ -- La escasez de combustible en Bolivia, provocada por la crisis del dólar en el país, ha obligado a la administración del presidente Luis Arce a implementar medidas que recuerdan las adoptadas durante la pandemia de COVID-19.
Mientras Bolivia se enfrenta a una crisis energética cada vez mayor, el gobierno ha reconocido que no puede resolver el problema rápidamente.
En la noche del 12 de marzo, Arce se dirigió a la nación anunciando 10 medidas para reducir la demanda de combustible, pero sin ofrecer un plazo claro para poner fin a la crisis.
Bolivia ha sufrido escasez de diésel y gasolina durante más de un año, pero la situación empeoró a principios de marzo cuando el gobierno admitió que ya no podía satisfacer la demanda de combustible debido a la falta de divisas.
![Manifestantes marchan en La Paz el 13 de enero, sosteniendo carteles que denuncian la crisis económica boliviana y expresan su oposición al gobierno de Luis Arce. [Jorge Bernal/AFP]](/gc4/images/2025/03/19/49633-bolivia2-600_384.webp)
Entorno consultó a analistas que subrayaron que las "medidas pandemia" de Arce, que incluyen clases virtuales, trabajo remoto y reducción del transporte público, se asemejan a las medidas adoptadas en 2020 para hacer frente a la crisis de la COVID-19, las cuales afectaron gravemente la economía de Bolivia.
“Son medidas similares a la pandemia, con teletrabajo, horario continuo, horario especial para el sector educativo, como diciéndonos que esta es la nueva realidad”, dijo Luis Romero, presidente del Colegio de Economistas de Tarija, en entrevista con Entorno.
Estas iniciativas gubernamentales son "paliativas" antes que soluciones estructurales, dijo Romero.
La cuestión central
El empresario boliviano Branko Marinkovic, exministro de Economía y Finanzas, expresó su descontento en su cuenta de X.
Las "medidas COVID" de Arce no aportan una solución real a la crisis actual, afirmó.
“La única respuesta de este gobierno incapaz es encerrar a la gente, como en los tiempos de pandemia. En lugar de soluciones reales, estos comunistas inútiles solo saben imponer medidas parche: trabajadores atrapados en sus empleos y estudiantes en clases virtuales", escribió.
En los últimos días, se han formado largas colas de vehículos en las estaciones de combustible de toda Bolivia. El sector agrícola advierte sobre una posible crisis alimentaria debido a la escasez de diésel, necesario para la cosecha de verano, y múltiples sectores ya han declarado el estado de emergencia.
Ninguna de las medidas propuestas aborda la cuestión central: la falta de dólares para importar combustible, dicen las fuentes.
El país andino sufre escasez de divisas debido principalmente a la rápida disminución de sus reservas internacionales, que han caído en picada de 15.000 millones de dólares en 2014 a solo 1800 millones de dólares en 2024, según el Banco Central de Bolivia (BCB).
Esta merma ha provocado una escasez de dólares en el mercado nacional y ha empeorado el perfil de riesgo del país ante las agencias de calificación internacionales.
En lugar de recortar el gasto público, el gobierno de Arce ha mantenido las costosas subvenciones a los combustibles y ha destinado más fondos a las empresas estatales, muchas de las cuales funcionan con déficit.
Opciones limitadas
Las 10 medidas anunciadas por el gobierno han sido objeto de fuertes críticas por parte de diversos sectores.
“Arce sólo restringe la demanda, lo cual contraerá más la economía, y nos manda a una situación de pandemia”, dijo a Entorno Álvaro Ríos, exministro de Hidrocarburos.
El 14 de marzo, Arce sugirió que la escasez de dólares podría resolverse con la aprobación de 1600 millones de dólares en préstamos que se están revisando en el Congreso. Sin embargo, dadas las divisiones en el seno del partido gobernante, la aprobación de estos préstamos parece poco probable en un futuro próximo.
“Ahora el gobierno de Arce no tiene muchas opciones. Lo único que le queda hasta noviembre (cuando se cumple su gestión) es buscar financiamiento, externo o interno, y creo que este último será el más explotado”, dijo el analista Romero.