Economía

Los retrasos del consorcio chino constructor del metro destruyen los comercios de Bogotá

Durante más de tres años, los cierres de calles y los bloqueos han paralizado una de las zonas más concurridas de Bogotá. Mientras tanto, los subcontratistas del consorcio chino reclaman el pago de deudas atrasadas.

Trabajadores durante la construcción de las zonas peatonales del intercambiador de la Calle 72, un componente clave de la futura línea de metro de Bogotá. Los negocios locales han sufrido el grave impacto de los reiterados retrasos del consorcio chino que construye el metro. [Video Canal Capital]
Trabajadores durante la construcción de las zonas peatonales del intercambiador de la Calle 72, un componente clave de la futura línea de metro de Bogotá. Los negocios locales han sufrido el grave impacto de los reiterados retrasos del consorcio chino que construye el metro. [Video Canal Capital]

Por Giselle Alzate |

BOGOTÁ -- Solo un puñado de negocios en un sector de la capital colombiana sobrevivieron a los retrasos causados por el consorcio chino responsable de la construcción de la todavía incompleta Primera Línea del Metro de Bogotá.

El trabajo se ha prolongado durante más de tres años.

Durante ese tiempo, muchos otros negocios quebraron. Los carteles de "Se vende", "Cerrado" y "Se arrienda" cubren ahora las puertas y ventanas de antiguas tiendas, restaurantes y otros negocios que antes atraían un flujo constante de clientes.

El intercambiador de la Calle 72, una parte clave del futuro metro, debía terminarse originalmente en abril de 2023.

Trabajadores durante la construcción del intercambiador de la Calle 72, una parte crucial de la futura línea del metro de Bogotá. Inicialmente, se preveía que el intercambiador estuviera terminado en abril de 2023. Tras múltiples retrasos, los carriles se abrieron finalmente el 17 de febrero, aunque el acceso de los peatones sigue interrumpido. [Empresa Metro de Bogotá]
Trabajadores durante la construcción del intercambiador de la Calle 72, una parte crucial de la futura línea del metro de Bogotá. Inicialmente, se preveía que el intercambiador estuviera terminado en abril de 2023. Tras múltiples retrasos, los carriles se abrieron finalmente el 17 de febrero, aunque el acceso de los peatones sigue interrumpido. [Empresa Metro de Bogotá]

Sin embargo, múltiples retrasos pospusieron la fecha límite hasta octubre pasado. Otros contratiempos pospusieron la entrega hasta finales de enero, y tras otro retraso, las autoridades finalmente permitieron el tráfico vehicular el 17 de febrero.

Las obras, que comenzaron en septiembre de 2021, continúan en las zonas peatonales, lo que perturba los negocios en esta otrora floreciente zona comercial del norte de Bogotá.

Frustración, rabia y quiebras

Durante tres años y medio, los cierres de calles y los bloqueos peatonales han paralizado una de las zonas comerciales más concurridas de Bogotá, impidiendo a los compradores llegar a los comercios y obstaculizando el acceso de los vehículos.

El impacto ha sido catastrófico. Decenas de almacenes y restaurantes han cerrado, y muchos se han visto obligados a declararse en quiebra.

“Sin exagerar, nos iba mejor en la pandemia", dijo el comerciante Oscar Cristancho en un artículo publicado por El Espectador el 4 de febrero.

"En esa época vendíamos poco, pero había flujo de clientes y, así fuera a puerta cerrada, manejamos mejor la situación financiera, pero, lo que estamos viviendo hoy, en cuanto a actividad comercial y económica, ha sido más duro”, declaró.

Las ventas de Cristancho han caído en un 80% y el tránsito peatonal prácticamente ha desaparecido.

“Con todos los retrasos de esta obra, el panorama parece que no mejorará pronto”, dijo Cristancho, visiblemente frustrado.

La concejala de Bogotá Heidy Sánchez se hizo eco de las preocupaciones, afirmando que más de tres años de retrasos han sido "tiempo suficiente para quebrar todo el comercio a su alrededor y condenar a la ciudad a un trancón (del tráfico) sin precedentes”.

“Pérdidas irreparables por las que el concesionario (chino) solo ha pagado 60 días de retrasos”, agregó Sánchez en el artículo de El Espectador.

Impacto catastrófico

El consorcio chino Metro Línea 1, liderado por las empresas estatales China Harbour Engineering Company (85 %) y Xi'an Metro (15 %), ha prometido finalizar todas las obras en la zona antes del 30 de marzo.

“Somos uno de los comercios más afectados acá, pero quisimos continuar con este sueño que teníamos desde hace mucho tiempo”, aseguró el dueño de un restaurante en el área, quien no fue identificado por Noticias Caracol, en un video publicado en febrero.

Su negocio llegó a tener 10 empleados, pero los retrasos prolongados obligaron a realizar recortes drásticos.

“Ahora somos solo dos: el chef y yo, que trabajo como mesero, cajero, y soy el propietario", explicó.

Aunque el tráfico vehicular se ha reanudado gradualmente tras la reapertura de las vías, el daño ya está hecho. Muchos dueños de negocios están pidiendo apoyo a la alcaldía de Bogotá para mantenerse a flote.

Tras la finalización, largamente esperada, del intercambiador, un grupo de comerciantes locales organizó una pequeña protesta el 17 de febrero por los retrasos.

"Soy fiel testigo de la problemática que nos ha dejado la empresa Metro Línea 1 (...) La afectación ha sido la muerte para los comerciantes que estamos en ese sector", declaró a El Espectador el edil de Chapinero, Nicolás Velasco, que se unió a la protesta contra la empresa china y la Alcaldía.

El alcalde de Bogotá, Carlos Galán, y el consorcio chino marcaron oficialmente la finalización del intercambiador el 17 de febrero a las 3 de la madrugada, una hora que eligieron deliberadamente para evitar quejas y protestas de los afectados de la zona, según alegan los comerciantes.

El consorcio se enfrenta ahora a multas de casi 190.000 dólares por los retrasos en la finalización del intercambiador de la Calle 72.

El consorcio incumple sus obligaciones

A finales de febrero, uno de los subcontratistas locales que trabajaba para el consorcio chino presentó una denuncia ante la Cámara de Comercio de Bogotá, con el fin de obligar a la empresa a pagar deudas pendientes que superaban los 9500 millones de pesos colombianos (unos 2,3 millones de dólares).

Las tensiones se habían ido acumulando durante meses entre el consorcio chino y sus contratistas, y los subcontratistas estaban cada vez más frustrados por las facturas sin pagar por el trabajo realizado en el proyecto, informó La W Radio en febrero.

El informe afirma que ambas partes intentaron la mediación, pero no pudieron llegar a un acuerdo.

A principios de enero, surgieron informes de que los contratistas locales que trabajaban en la primera línea del Metro de Bogotá no habían recibido pagos durante la temporada navideña debido a retrasos del consorcio.

Estos pagos siguen sin efectuarse.

El proyecto del Metro de Bogotá, aún incompleto, se ha visto afectado por retrasos en la construcción, acusaciones de materiales de baja calidad y disputas financieras con subcontratistas locales.

Colombia adjudicó el contrato para este proyecto de 4000 millones de dólares al consorcio chino en octubre de 2019.

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